Descripción conceptual

La intención de este proyecto es manejar conceptos como la necesidad de ubicación, el límite con el otro, la falta de tiempo y espacio, teniendo como “excusa” el símil con “El juego de las sillas”.

«La silla simboliza la horma del cuerpo, su negativo, un punto de apoyo en el que buscar la postura. Es también un símbolo del espacio vital llevado a su mínima expresión. El propio Juego de las sillas cuenta con una serie de reglas que tienen un reflejo real en nuestro día a día, convertido en una carrera continua en busca de no sabemos muy bien qué, manteniéndonos siempre en alerta para defender nuestro pequeño espacio, pero siempre con un ojo puesto en todo lo que nos rodea, preparados para salir corriendo.»

Esta instalación está compuesta por un grupo de sillas recogidas en la ciudad de Breda, cortadas y colocadas en el espacio. El sonido que acompaña la instalación está compuesto por diferentes grabaciones de chasquidos producidos por la madera al sentarse.