Descripción conceptual

Las pantallas ejercen sobre nosotros una fascinación fatal desviando nuestra mirada de nosotros mismos para posarla en ellas. Nuestro propio cerebro varía al mirarlas: activan la red orientada a tareas, al tiempo que las áreas destinadas a la introspección y la reflexión sobre nuestras emociones se apagan. Y nunca como hasta ahora ha sido tan fácil secuestrar nuestra mirada como en el mundo hipermediatizado en el que habitamos.

Igualmente, la pantalla es esclava de la mirada. ¿Puede emanciparse de esta tiranía? ¿Puede devenir sujeto observador al tiempo que es objeto observado? ¿Puede antropomorfizarse? Y de ser así, ¿en qué piensan las pantallas?

Una pantalla vertical en el centro de una estancia oscura da la espalda al espectador iluminando las paredes. Si el espectador se acerca a mirar el contenido de la pantalla, éste desaparece.

Instalación sonora e interactiva
IED Palacio de Altamira
del 7 al 22 de Marzo
Entrada libre